Hoy quiero hablarte de los órdenes de la Abundancia según las Constelaciones Familiares, de Bert Hellinger.

Existen muchas teorías respecto a cómo lograr éxito, abundancia y dinero, pero según mi opinión están mal planteadas, porque el objetivo no debería ser el buscar la riqueza material ni el reconocimiento social, el objetivo es alinearte a la vida, dar lo que traes contigo (dones y talentos) y conectar con lo que se conoce como tu propósito de vida. Entonces, la vida, por si sola, te dará la contrapartida.

La abundancia o el dinero será siempre una consecuencia de ese dar, de ese poner al servicio, y no será nunca el objetivo. Entre otras cosas porque el dinero es una energía de movimiento, y no debe ser acumulado y guardado durante años, pues necesita generar creación.

En mi taller de Constelaciones Familiares: Éxito, Dinero y Abundancia, doy parte de la teoría que voy a exponerte en este artículo. Además, profundizamos mucho más en ella, con ejemplos prácticos y con ejercicios y dinámicas donde cada persona hace su propio trabajo personal. Realmente es un taller muy potente y bonito.

dineroamor

ÍNDICE DE CONTENIDOS:

  • Qué es el dinero
  • Los Órdenes de la Abundancia:
  1. Agradecer a la vida
  2. Tomar a los padres por igual
  3. Aceptar a los rechazados
  4. Respetar el Orden
  • Conclusión

           

QUÉ ES EL DINERO

El dinero o la abundancia es una energía de agradecimiento. En sistémica relacionamos abundancia con la madre, puesto que ella fue la que nos dio la vida, la que nos tuvo 9 meses en su vientre y nos ofreció bufet libre. Esa fue la abundancia máxima. Lo teníamos todo, absolutamente todo para crecer y empaparnos de vida.

Tal y como trato al dinero, así trato yo a la madre, es una relación de espejo. Si tengo problemas con la madre, o una relación poco sana, probablemente tendré problemas para que el dinero fluya en mi vida.

embarazada

 

 

LOS ÓRDENES DE LA ABUNDANCIA

Bert Hellinger, creador de las Constelaciones Familiares, se dio cuenta de que había una serie de leyes (órdenes) que funcionaban en los sistemas. Si esas leyes no eran respetadas o puestas en práctica, el amor no fluía y entonces se estancaba, generando odio, rechazo, ruina, y un largo etcétera que viene a describir el gran mal de la humanidad: el sufrimiento.

A continuación te explico muy brevemente esos órdenes y te voy a dar algunas recomendaciones para que puedas profundizar más en ellos.

1.- Agradecer a la vida

El agradecimiento a la vida se define como una aceptación de tu vida tal y como es, de todo tal y como es. Esta aceptación viene dada por un sentimiento de no querer controlar ni comprender.

Normalmente queremos pasarlo todo por el filtro de la razón, pero hay acontecimientos en nuestra vida, especialmente aquellos que nos causan sufrimiento, que no deben ser analizados, sino que es preciso que sean sencillamente aceptados, vistos, integrados, y agradecidos, porque sin ellos, no seríamos quienes somos.

La conciencia, a diferencia de la mente, es un espejo que simplemente refleja, no enjuicia. La conciencia solo ve, solo nos muestra lo que hay, y desde ahí uno no puede sufrir, porque no hay historia personal que se entremezcle, simplemente hay un hecho.

Cuando estamos en esa conciencia presente, podemos estar en ese agradecimiento a la vida. Y desde ahí nos sentimos dichosos por no tener que ir en contra de nada ni nadie, porque en lugar de vivir la vida, dejamos que ella nos viva a través de nosotros.

«Hay ocasiones en que el viaje más largo que podemos hacer consiste en recorrer la escasa distancia que separa la cabeza del corazón». Elena Avila

 

En ocasiones de mi vida he querido comprender un hecho pero no he podido. Con el tiempo, he ido atando clavos, y viendo la situación con más perspectiva. Con eso quiero decir que, es necesario confiar y aceptar la vida tal y como es, pues siempre hay un motivo o sentido profundo que nos traerá, a la larga y si hacemos el trabajo bien hecho, un nivel consciencial más evolucionado.

2.- Tomar a los padres por igual

Tomar a los padres significa recibir aquello que nos dieron o que pudieron darnos. Recibir y dejar de pensar que fue poco lo que nos dieron, o que se olvidaron de darnos algo en concreto.

Nuestros padres nos dieron la vida. Y con eso basta para estar agradecidos. Además, nacimos de la fusión de ambos, con la cual, tan importante es uno como otro.

En este paso Hellinger propone tomar a los padres en una mirada fusionada, como si en lugar de dos personas, fueran una. Para mí sería como si fuera yo misma, puesto que soy el resultado de ambos por igual.

manos

Cuando podemos hacer este ejercicio de tomarlos por igual estaremos recibiendo lo que nos dieron y entonces tendremos ganas de devolver. Esto es un hecho natural, de la bondad interna del ser humano.

Como nos será imposible devolverles a los padres (ellos nos dieron la vida y eso no se lo podemos devolver), instintivamente nos giraremos y daremos a nuestra pareja, nuestros hijos, nuestro trabajo, nuestros amigos, etc. Y nuestros padres se sentirán satisfechos porque estamos honrando la vida que nos dieron. Cuando tomo a mis padres tomo la vida y necesito darme a ella, y ese simple hecho de dar es el que me hará feliz, porque estaré compensando algo muy profundo dentro de mi.

En contrapartida, la vida me devolverá para que pueda seguir dando, y eso será la abundancia, el dinero, el éxito, que me será entregado.

Mi experiencia de maternidad me ha hecho comprender lo que supone ser madre, y la entrega y sacrificio que una hace. Decenas de momentos de desesperación, cientos de noches sin dormir, miles de pañales para cambiar, y un largo etcétera que si no acumulamos méritos es porque no queremos…

3.- Aceptar a los rechazados

Hace poco asistí a un funeral de un ser muy especial para mí. Yo no soy católica pero el discurso que hizo el cura me pareció muy acertado. En una de sus frases estrella dijo algo así como: “Amad a vuestros enemigos, porque ahí demostraréis el verdadero amor”. Supongo que venía contando la historia de algún Santo pero con ese dato ya no me quedé. Bueno, sea como sea, es una de las enseñanzas de Jesús. Automáticamente me acordé de Bert Hellinger, y de sus 20 años como sacerdote. Entonces até cabos.

En nuestra vida nos topamos con personas que no nos caen bien, que no nos gustan, con las que tenemos conflicto y que rechazamos en algún aspecto. Estas personas, como decimos en Gestalt, son proyecciones de nuestros propios conflictos internos, generalmente mantenidos a través de creencias muy vinculadas a una fidelidad sistémica (familiar).

oveja negra

Estas personas, pueden ser tomadas igual que aquellos miembros de nuestra familia que fueron excluidos, rechazados, ignorados, apartados, etc. Sabemos que, cuando algo es rechazado, acaba saliendo con más fuerza por algún lugar. Esas personas son la muestra de los que fueron excluidos en mi sistema. Me están diciendo que necesito incluirlas urgentemente para restablecer los órdenes y propiciar que el amor fluya.

«Todo lo que nos irrita de otros nos lleva a un entendimiento de nosotros mismos». Carl Jung

 

 

4.- Respetar el orden

El orden es muy importante en los sistemas. Hubieron los que llegaron antes y los que llegaron después y, según esta premisa, si los últimos no respetan a los primeros, éstos no darán permiso para que sus descendientes sigan con abundancia en sus vidas.

A veces, podemos no respetar el orden colocándolos de pareja de uno de nuestros progenitores o incluso, por encima, haciéndoles de padre. Como hijo tengo que estar en mi lugar de hijo, y recibir de mis padres, no al revés. También puede pasar que sean los propios padres los que no nos dejen crecer y nos sigan tratando como niños incluso cuando hemos creado nuestra propia familia con hijos. Entonces son ellos los que no respetan nuestro lugar como adultos, y no permiten que podamos independizarnos de manera que nuestra vida no acabará de ser fructífera por nosotros mismos.

CONCLUSIÓN

En resumen, el planteamiento que hacen las Constelaciones Familiares, sería el de aceptar, incluir, agradecer. Dar un sí a todo lo que hay tal y como es. Dar un sí a lo que me dieron mis padres aunque mi niño interior esté aún esperando algo diferente. Dar un sí a las personas tal y como son, a pesar de que no comparta nada con ellas.

Sería algo así como ponernos en sintonía con la vida, a confiar en que todo está bien como está y a que, al final, se trata de vivir y de aprender disfrutando.

 «La tierra es mi patria; la humanidad, mi familia». Khalil Gibran

Si te ha gustado este artículo puedes escribirme un comentario y te voy a responder personalmente. Espero haberte ayudado a poner orden en tu sistema. Un abrazo.